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¿QUE CAMBIARÍAS EN LA LEGISLACIÓN ESPAÑOLA CONTRA VIOLENCIA DE GÉNERO?



·         CONCEPTO DE VIOLENCIA DE GENERO EN LA LEGISLACIÓN
·         LEGISLACIÓN VIGENTE
·         MODIFICACIONES
·         VALORACIÓN DE LA LEGISLACIÓN
·         BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA


CONCEPTO DE VIOLENCIA DE GÉNERO EN LA LEGISLACIÓN
Antes de abordar todo lo relativo a la legislación española con respecto al fenómeno de la violencia de genero conviene conocer que es y cómo se conceptualiza en nuestra sociedad esta situación que tanto se frecuenta según lo establecido por la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Genero.
En un primer lugar, la Ley Orgánica 1/2004 pretende proporcionar una respuesta global a la violencia que se ejerce sobre las mujeres desde un enfoque integral y multidisciplinar, abarca aquellos aspectos preventivos, educativos, sociales, asistenciales y de atención posterior a las víctimas.
Es por lo que se concibe como un problema de carácter social, tiene por objeto actuar contra la violencia que, como; manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia.
La violencia de género comprende todo acto de violencia física y psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad.
En este sentido, se está hablando de un problema muy grave y constante que debe afrontar el sistema legislativo con inteligencia y cautela.
Por otro lado, la Declaración sobre la eliminación de la violencia sobre la mujer de Naciones Unidas en la Resolución de la Asamblea General 48/104, de 20 de Diciembre de 1993, ha ampliado el marco de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer de 18 de diciembre 1979.
Definiendo la violencia contra la mujer como; todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.
Se entenderá que la violencia contra la mujer abarca los siguientes actos, aunque sin limitarse a ellos: a) La violencia física, sexual y sicológica que se produzca en la familia, incluidos los malos tratos, el abuso sexual de las niñas en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violación por el marido, la mutilación genital femenina y otras prácticas tradicionales nocivas para la mujer, los actos de violencia perpetrados por otros miembros de la familia y la violencia relacionada con la explotación; b) La violencia física, sexual y sicológica perpetrada dentro de la comunidad en general, inclusive la violación, el abuso sexual, el acoso y la intimidación sexuales en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros lugares, la trata de mujeres y la prostitución forzada; c) La violencia física, sexual y psicológica perpetrada o tolerada por el Estado, donde quiera que ocurra .
Se trata de un concepto amplio como violencia contra la mujer en el ámbito internacional cuyo origen es claramente discriminatorio, la mujer es la única y principal destinataria por razón de su sexo, comprende todas aquellas situaciones que se dan en la vida privada y pública: malos tratos en el hogar, la trata de mujeres, abusos de mujeres en situaciones de conflicto armado, la prostitución forzada, etc.

LEGISLACIÓN VIGENTE
En este apartado se va a señalar las leyes, sentencia, protocolo y guía que rigen y regulan la problemática de la violencia de género; Cuya finalidad es comprenderlas para poder abordar un análisis crítico sobre las posibles limitaciones que pudieran presentar.

*      1. La Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Genero. (LOMPIVG).
Consagra y garantiza a las mujeres que son o han sido víctimas de violencia de género y defiende una serie de derechos. Su finalidad es, que puedan poner fin a la relación violenta para elaborar y o recuperar un proyecto de vida.

*      2. La Ley 27/2003, de 31 de julio, reguladora de la Orden de protección de las víctimas de la violencia doméstica.
Trata de formular medidas legislativas que den una respuesta integral hacia la violencia de genero mediante un instrumento denominado “Orden de Protección a las Víctimas de Violencia de Genero”

*      3. Sentencia 59/2008, de 14 de mayo de 2008 (BOE núm. 135, de 4 de junio de 2008). Tribunal Constitucional de España.
Es la supuesta vulneración de las Ley O. 1/2004 en relación con el art. 153.1 del CP., sobre los principios de igualdad y de culpabilidad en el trato penal diferente para delitos de maltrato ocasional.

*      4. Ley orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres.
Consagra la obligación de los poderes públicos en promover condiciones de igualdad ante los individuos y grupos haciéndose reales y efectivas. Art. 14 de la Constitución Española.

*      5. Ley 23/2014, de 20 de noviembre, de reconocimiento mutuo de resoluciones penales en la Unión Europea, se publicó en el BOE de 21 de noviembre de 2014, en vigor desde el 11 de diciembre de 2014.
Principio basado en la confianza mutua entre los Estado miembros y Consagrado en el Consejo Europeo de Tampere de la cooperación judicial civil y penal en la Europa.

*      6. Protocolo de actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Con el fin de atenuar en la medida de lo posible los efectos del maltrato, se potenciará la presencia de unidades de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, de funcionarios especializados en la actuación y tratamiento de la violencia de género, además de la formación específica en instrumentos e indicadores de valoración del riesgo.

*      7. Guía de criterios de actuación judicial frente a la violencia de género (consejo general del poder judicial) 2013.
Instrumento orientativo que agrupa información actualizada sobre la interpretación jurisprudencial, además de ofrecer diferentes herramientas de valoración de riesgos en la violencia de género.


MODIFICACIONES
La política criminal que articula la legislación española en torno a la violencia de género y los malos tratos habituales en el ámbito familiar se ha caracterizado por una serie características que se han ido modificando a lo largo de su evolución.
Desde un primer inicio se introdujeron los malos tratos habituales en el artículo 425 del Código penal de 1973 mediante la LO 3/1989, de 21 de junio, se definían por su relación con la víctima del delito, que originalmente era quien fuera su cónyuge, persona con la que estuviera ligada a él por una análoga relación de afectividad, los hijos sujetos a la patria potestad, pupilos, menores o incapaces sometidos a su tutela o guarda de hecho.
A diferencia de los cambios producidos y por la gravedad que supone el daño causado a la mujer, se puede apreciar una de las leyes que más importancia tiene en la actualidad; la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Genero (1/2004).
Aunque si bien es verdad, sigue urgiendo cierta necesidad en el desarrollo de medidas de protección que sean mucho más eficientes.
Por esta razón, se trata de una ley que ha sido objeto de crítica, su forma de interpretarse es variada dentro del propio sistema legislativo se queda corta y difusa, mantiene una línea de respuesta que no termina de atenuar el fenómeno de la violencia de genero.
Si se atiende a la definición correspondiente de las Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Genero, parte del siguiente principio:
Todo acto de violencia de un Hombre contra una Mujer es un acto de dominio, de discriminación: una manifestación de las relaciones de poder de los Hombres sobre las Mujeres”
“Y que entre ellos haya o haya habido una relación conyugal o similar a la misma (aunque no hubiere habido convivencia)”.
En este sentido, cuestiona el lugar que ocupan el resto de actos violentos cometidos contra una mujer tipificados como actos que no tendrían cabida delictiva si no de falta art. 617 CP., al no calificarse como expresivo de violencia de género.
Pues, los arts. 148.4, 153.1, 171.4, 173.2 del Código Penal son los que determinan el significado de las relaciones similares a la afectividad implicadas sobre  la Ley O. (1/2004). Asimismo deben cumplir la siguiente condición:
La victima ha de ser mujer, el sujeto activo autor del delito, el hombre y la relación que mantengan o hubieran mantenido debe ser conyugal o de análoga afectividad, aun sin convivencia.
Art. 148. 4: Si la víctima fuere o hubiere sido esposa, o mujer que estuviere o hubiere estado ligada al autor por una análoga relación de afectividad, aun sin convivencia.
Art. 153. 1: El que por cualquier medio o procedimiento causare a otro menoscabo psíquico o una lesión no definidos como delito en este Código, o golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión, cuando la ofendida sea o haya sido esposa, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, o persona especialmente vulnerable que conviva con el autor……..
Art. 171.4: El que de modo leve amenace a quien sea o haya sido su esposa, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, será castigado…….
Art. 173.2: El que habitualmente ejerza violencia física o psíquica sobre quien sea o haya sido su cónyuge o sobre persona que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, o sobre los descendientes, ascendientes o hermanos por naturaleza, adopción o afinidad, propios o del cónyuge o conviviente, o sobre los menores o incapaces que con él convivan o que se hallen sujetos a la potestad, tutela, curatela, acogimiento o guarda de hecho del cónyuge o conviviente, o sobre persona amparada en cualquier otra relación por la que se encuentre integrada en el núcleo de su convivencia familiar, será castigado…………
En este contexto, los tipos penales exigen a partir de los hechos una subsunción valorativa por los jueces y tribunales que apliquen la norma a la realidad concreta.
Tal y como expone Larrauri Pijoan, para aplicar los tipos penales de violencia de género, “es preciso probar que la conducta violenta se produce en un contexto de dominación o tiene por finalidad establecer un control general coercitivo”.
Si en este tipo de relación de afectividad se da una riña que es mutua, los tribunales pueden argumentarlo como la ejecución de una conducta agresora de menor gravedad, pues el tribunal constitucional en ningún momento especifica los criterios que han de tenerse en cuenta para determinar que efectivamente se produce una situación de desequilibrio de poder entre el hombre y la mujer.
Cada vez el matrimonio tradicional va escaseando mientras que abunda en mayor medida las relaciones afectivas y o “sentimentales”, en las cuales se puede propiciar la conducta violenta del hombre por su dominio, poder y control que ejerce frente a la indefensión provocada en la mujer.
Aunque hoy en día se produzcan mucho más este tipo de relaciones, el Auto de 21 de Febrero de 2006, dictado por la Audiencia Provincial de Barcelona expone el concepto que explica el tipo de relación de afectividad análoga al matrimonio; debe entenderse “aquella relación aquella que se da entre dos personas que, por existir entre ellas vínculos emocionales y sentimentales, deciden compartir su vida cotidiana por tener un proyecto común de presente y de futuro, aunque no convivan”.
El presente argumento excluye a otras tantas relaciones de análoga afectividad, como por ejemplo la relación que frecuentan los amantes cuando se trata de personas que tienen dos proyectos de vida diferenciados y no se sabe si en un futuro aspiraran a convertirse en matrimonio. Otro caso son, el de adolescentes y jóvenes que por su edad temprana no han decidido ni son capaces de asumir un proyecto de vida en común en su presente ni en el futuro.
Por esta razón, la jurisprudencia establece que se debe dar una relación personal e íntima con cierta intención de permanencia, sin que haya cabida para otro tipo de relaciones tipo amistosas o de encuentros esporádicos.
Otro punto a señalar, es el objeto principal de la LO 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género; “ actuar contra la violencia causada como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres…. Dar una respuesta firme y contundente y mostrar firmeza plasmándolas en tipos penales específicos, para la ciudadanía, para los colectivos de mujeres y específicamente para aquellas que sufren este tipo de agresiones”.
Tal argumento deja de lado, sin considerar, el uso de dominio y poder del hombre en situaciones de acoso, intimidación y persecución de una mujer a manos de su expareja como supuestos de violencia de genero.
En cuanto al art. 153. 1 del CP. (El que por cualquier medio o procedimiento causare a otro menoscabo psíquico o una lesión no definidos como delito en este Código, o golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión, cuando la ofendida sea o haya sido esposa, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, o persona especialmente vulnerable que conviva con el autor, será castigado…).  Y en relación con la LO 1/2004, de 28 de diciembre, se puede apreciar dos formas diferentes de concebir este mismo artículo, quedando contrariado, pues tal y como señala (Castillejo 2013):
Desde una perspectiva subjetiva, incide “en la motivación del sujeto activo, la justificación de la agravante se situaría en el ámbito de la culpabilidad, puesto que la presunción del móvil en el maltrato ocasional sólo del hombre a la mujer sería contrario a los derechos a la igualdad y a la presunción de inocencia.
En contraposición con una interpretación objetiva que,  incurriría en una explicación de la agravante desde el plano de la antijuridicidad y no de la culpabilidad, a partir del desvalor adicional del resultado del maltrato por razón de la pertenencia de la víctima a un colectivo oprimido, dando prioridad no al móvil discriminatorio en sí mismo sino al efecto que el delito realizado con esa motivación produce en el sujeto pasivo, defendiendo que no es necesario acreditar ninguna intención o propósito en el maltrato, para poder aplicar el tipo penal del art. 153.1”.
En este sentido, lo único que deja claro dicho artículo es que, no toda acción de violencia física en la relación de pareja que resulte lesión leve para la mujer, debe considerarse automáticamente como violencia de género, ya que habrá que tener en cuenta la situación de discriminación, de desigualdad y de poder del hombre frente a la mujer.

VALORACIÓN DE LA LEGISLACIÓN
La violencia de género es un hecho universal que ocurre en cualquier país del mundo y continua en el tiempo, desborda las fronteras culturales, regionales, religiosas y económicas, pues afecta a todas las mujeres con independencia de su clase, raza, etnia, edad religión, creencias, capacidad, nacionalidad, e identidad sexual.
Sin embargo las autoridades u otras organizaciones no dejan de luchar para prevenir este fenómeno que tanto afecta a las mujeres.
En concreto, la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Genero. (LOMPIVG) pretende actuar de forma resolutiva, aunque como bien se sabe, ha sido y es objeto de crítica por sus claras limitaciones:
No tiene en cuenta todos los actos violentos cometidos contra una mujer, algunos son calificados como simples faltas.
Los jueces y tribunales son los que aplican a su modo la valoración sobre la norma de la realidad concreta, existiendo diversas formas contrariadas de interpretar artículos como puede ser, el 153. 1 en conexión con la LO 1/2004, de 28 de diciembre.
No existen unos criterios específicos para determinar que efectivamente se produce una situación de desequilibrio de poder entre el hombre y la mujer.
Se excluyen aquellas relaciones de análoga afectividad, que no comparten un proyecto de vida en común en su presente y en un futuro no se sabe.
Existen casos controvertidos en los que la ley contra la violencia de género ha dejado escapar algunos actos delictivos:
“El desgraciado asesinato de la joven sevillana ocurrido a inicios del 2009”.
“El joven de 18 años que presiono, acoso, e intimido a su exnovia de 16 años y a sus amigos y conocidos, (sentencia confirmada por la SAP de Cantabria, 280/2009)”.
También se podría cuestionar otros muchos puntos de la LO 1/2004, de 28 de diciembre que por su manifiesto dejan ambigüedad a la hora de su aplicación siendo muy poco precisos.
Lo que significa que, aún queda mucho por hacer a pesar de todos los esfuerzos y avances.
Como último punto señalar que, la jurisprudencia debe estar atenta y alarmada al daño permanente que siguen padeciendo las víctimas de la violencia de género en nuestro país y de esta manera perfeccionar las medidas de protección integral.

BIBLIOGRAFÍA
*      Chirinos Rivera. S. (2010).  La ley de medidas de protección integral contra la violencia de género. Cuestiones prácticas y básicas en torno a la ley. Valencia. Tirant lo Blanch.

WEBGRAFIA





*      http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/lo1-2004.html






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