Gabinete de psicólogos IBBGabinete de psicólogos IBB

NO AL MALTRATO

MALOS TRATOS

Según la Real Academia Española la palabra maltrato alude a la acción de maltratar, tratar mal, hacer daño, dicho significado se centra en lo físico pero no abarca con las agresiones violentas cotidianas ni con las psicológicas como por ejemplo los golpes, palizas, violaciones, limitaciones de movilidad, encierros, prohibiciones, vejaciones o humillaciones (Castillo, 2001). Se trata de un término que no adquiere una entidad objetiva lo suficientemente seria como para merecer consideración penal de lesiones a menos que existan heridas físicas serias. Por esta razón es calificado como un grado de violencia suave (Medina, 2002). Castillo, 2001, indica que el maltrato se puede manifestar con diferentes tipos de agresión o violencia: Violencia psicológica: Acto intencionado que produce desvalorización o sufrimiento. Violencia verbal: Humillación a otra persona con amenazas de desprecio, de intimidaciones o de agresiones físicas. Violencia física: Acción no accidental ni inevitable que provoque o pueda provocar daño físico o enfermedad. Violencia sexual: Relación sexual influida, coaccionada o determinada por la violencia, una relación impuesta por el agresor. Cualquiera de estas modalidades puede darse de forma combinada, por separado, todas en conjunto o una en específico. La OMS, considera que la violencia es “El uso intencional de la fuerza física o el poder contra uno mismo, hacia otra persona, grupos o comunidades y que tiene como consecuencias probables lesiones físicas, daños psicológicos, alteraciones del desarrollo, abandono e incluso la muerte”.

VIOLENCIA CONTRA LA PAREJA

De los malos tratos se enlaza el concepto de violencia contra la pareja, la OMS define que son aquellas agresiones producidas en el ámbito privado, el agresor hombre tiene una relación de pareja con la víctima mujer”, la violencia se reitera, los actos violentos son habituales al igual que la situación de dominio, el agresor utiliza la violencia para el sometimiento y control de la víctima. Las mujeres son violentadas de manera sistemática por su pareja como consecuencia de su condición de género. Según (Castillo, 2001) la violencia contra la pareja es un proceso de dominación sustentado por el sistema de género como estructura que determina el rol social de hombres y mujeres, cuya transgresión es respondida con agresión en sus diferentes variaciones. Este problema se caracteriza por un modelo patriarcal en el que preside la fuerza del hombre, el orden social y cultural que relega al hombre y a la mujer, el poder del hombre, la ideología en la sociedad, desigualdad social y el control social y del hombre (Sánchez, 2005). Estamos en una sociedad que acepta un modelo de relaciones de dominio, el hombre domina frente al rol que debe ocupar la mujer como subordinada, este fenómeno se produce en gran parte por la continuidad de un proceso histórico que apoya la infraestructura social. Los humanos hemos aprendido a vivir con un modelo de vida en el que la mujer es discriminada en su relación de pareja y también en otros contextos dentro y fuera del hogar familiar, sus derechos están más limitados, también existen mayores obstáculos para acceder al sistema educativo y laboral. La falta de protección, el estilo socializador, la desigualdad, la carencia de concienciación de la sociedad han sido y siguen siendo causas que determinan la cantidad de homicidios (Castillo, 2001).

VIOLENCIA DE GÉNERO

Mientras que el concepto de violencia de género hace referencia a un tipo de “violencia específica contra las mujeres, utilizada como instrumento para mantener la discriminación, la desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres. Comprende la violencia física, sexual y psicológica incluidas las amenazas, la coacción, o la privación arbitraria de libertad, que ocurre en la vida pública o privada y cuyo principal factor de riesgo lo constituye el hecho de ser mujer”, según la Organización Mundial de la Salud.

VIOLENCIA DOMESTICA O FAMILIAR

Otro contexto manifiesto de violencia es el doméstico o familiar, el IAM (Instituto Aragonés de la Mujer) diferencia el concepto de violencia de género “todo acto de violencia física o psicológica (incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad) que se ejerza contra una mujer por parte del hombre que sea o haya sido su cónyuge o esté o haya estado ligado a ella por una relación similar de afectividad aún sin convivencia” del concepto de violencia doméstica “todo acto de violencia física o psicológica ejercido tanto por un hombre como por una mujer, sobre cualquiera de las personas enumeradas en el artículo 173.2 del Código Penal (descendientes, ascendientes, cónyuges, hermanos, etc.) a excepción de los casos considerados de violencia de género”. Tal interpretación aclara que la violencia es la misma pero en el caso de género se dirige únicamente a la mujer, mientras que la doméstica es la violencia infligida por personas del medio familiar que se manifiesta entre los miembros de la familia generalmente más vulnerables (niños, mujeres y ancianos). En este tipo de violencias subyace un problema de discriminación de género derivado de los contextos sociales, culturales y sistemas políticos autoritarios, jerarquizados que incluyen los malos tratos en la familia, la desigualdad de sus miembros con diferente asignación de roles y deber de cumplimiento, pero que poco a poco se va cambiando hacia un sistema más democrático que apuesta por un modelo familiar más humano y solidario. (Castillo, 2001).






0 comentarios: